
En esta pintura, que es grande (1,3x1,4 mt) puse al rojo y verde en representación de una complementariedad propia de los términos amplios, que toman del si, hasta el no, de la luna hasta el sol, etc... Así se logra abarcar mucho con sólo saber a cerca de la polaridad cromática, en este caso. Y cómo es mejor acompañar las reflexiones con cierta subjetividad, le puse por nombre (a la obra) "El otro espejo" aludiendo a la idea de que los opuestos son el reflejo, el uno del otro. En realidad sabemos que la luna no es el reflejo del sol, pero en cierto modo si. En el mundo en que vivimo , no se pueden separar, aunque ya estén separados.